

¿Cómo hemos cambiado? Del mecánico de barrio al faro irrompible (e irreparable)
No cabe duda de que en muchos aspectos hemos cambiado a mejor. Si comparamos un taller mecánico de los años 60 o 70 con uno

La Economía Circular busca el uso eficiente de recursos como materias primas, energía, agua,…, junto a la obtención de mejoras económicas. Busca así reducir impactos medioambientales que van asociados al uso ineficiente de estos recursos.
Este principio lleva asociados los “círculos de valor”:
Indicados por orden de mayor valor añadido a menor, de menor coste económico a mayor, de menor impacto medioambiental a mayor.
Y todo acompañado de la quinta “R”, Reducción de desperdicios, lo que aumenta los beneficios de todo el círculo.
La Economía Circular aporta una serie de beneficios:
Los principios de la Economía Circular se introducen en la empresa desde la Dirección y en cada una de las áreas de la misma.
Trasciende a cada trabajador y a los productos o servicios ofrecidos por la empresa.
Es una herramienta ligada al desarrollo sostenible y respetuosa con el cliente, los proveedores y el medioambiente.
El momento es ya, no hay que esperar más para alcanzar los beneficios.
Muchas empresas están adoptando medidas y quedarse atrás tendrá efectos nocivos.
Además, se están desarrollando normativas a nivel europeo, nacional y autonómico que implican importantes esfuerzos y adaptaciones, que de no realizarse, supondrá quedarse fuera de toda actividad empresarial.


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Continuamos con la saga “¿Cómo hemos cambiado?” y hoy quiero lanzar una pregunta directa: que levante la mano cualquier baby boomer o miembro de la


En la entrega anterior analizamos cómo la bolsa de tela fue sustituida por envases híbridos de difícil gestión. Hoy, siguiendo con esta serie de «¿Cómo