Urbanismo para una ciudad sostenible

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Las ciudades están adquiriendo un peso cada vez mayor en el desarrollo humano. Como ya recogí en un blog anterior (Día Mundial de las Ciudades), desde 2012 más de la mitad de la población mundial vive en entornos urbanos, donde la presión demográfica está teniendo diferentes efectos, ya sea el sudeste asiático, África, Hispanoamérica o la propia Europa.

En el caso de España, superamos el 70% de población urbana. Con el correspondiente abandono de la España rural. Como se ha recogido en las recientes manifestaciones celebradas el 31 de Marzo.

Me parece bastante importante e interesante hacer una breve radiografía del crecimiento urbano, lo que permitirá tomar acciones de cara a un correcto desarrollo de las mismas.

  1. Forma y estructura
  2. Servicios/infraestructuras
  3. Metabolismo urbano
  4. Crecimiento urbano y transporte
  5. Recursos
  6. Entorno sostenible

Forma y estructura

Uno de los indicadores más usados al hablar de una población en un área es la densidad (habitantes/km2)

Se ha de tener mucho cuidado con este término, ya que puede llevar a confusión. Tenemos el caso de Madrid como ejemplo, la densidad media es de unos 5.500 hab/km2, pero los datos son muy dispares, según el distrito que vayamos a seleccionar: desde 1.000 hab/km2 de Fuencarral hasta casi 35.000 hab/km2 de Chamberí.

Es un caso muy extendido entre todas las grandes ciudades y que condiciona en gran medida las necesidades de recursos, infraestructuras (transportes, agua, energía), servicios,…

En el lado opuesto, tenemos poblaciones con densidades similares pero con estructuras urbanísticas muy diferentes. Por ejemplo, construcciones en altura con grandes espacios dedicados a parques y zonas comunes, o viviendas unifamiliares  unidas en una gran área.

Nuevamente, a igual densidad, las necesidades de cada área son diferentes.

Para intentar unificar información y tener algún parámetro que permita comparar mejor, hay dos términos que pueden ayudar:

  • La relación área/piso (floor space index FSI): indica la intensidad de construcción en un área, responde a la pregunta de cuántas veces el área del piso puede cubrir el área determinada (valores por encima de 0).
  • La relación espacio/suelo (ground space index GSI): expresa la presión que ejerce la construcción en un área (valores entre 0 y 1).

De esta forma, tendremos gráficas que nos indicarán que tipo de entorno tenemos

Servicios/infraestructuras

Una vez definido el entorno, este condicionará el tipo de servicios e infraestructura que necesitan. Pero no todo vale, es decir, hay que partir de unas premisas que permitan un correcto dimensionamiento. Una estructura lineal de consumo no es posible, se impone una estructura circular y de aprovechamiento de recursos.

  • Un primer paso es valorar la demanda existente y ajustarla en unos parámetros correctos que cubran las necesidades existentes, con un uso eficiente de recursos.
  • Se han de reutilizar los residuos que se produzcan o los recursos que no se aprovechen en el mismo lugar donde se generan, como pueden ser los residuos orgánicos, aguas grises o pérdidas energéticas en forma de calor.
  • Hay que valorar el uso de alternativas renovables en el uso de agua y energía.
  • Por último, aquello que no se pueda recuperar in situ, requerirá de un reciclaje o reaprovechamiento lejos del lugar de origen.

Estos puntos se pueden realizar a nivel individual, comunidad o separado en plantas especializadas, lo que requerirá de las estructuras correspondientes.

Metabolismo urbano

El punto anterior está relacionado con el concepto de metabolismo urbano y el principio de conservación de la masa y de la energía.

Un núcleo urbano se puede comportar de dos formas y en la integración de ambos modos es donde está el equilibrio para un desarrollo sostenible:

  • Como una célula animal que consume recursos (materiales, O2, energía, H2O) produciendo desechos (CO2,…)
  • Como una célula vegetal que revierte el ciclo a partir de CO2, H2O y energía solar, obteniendo materiales, O2 y energía química.

Ambos sistemas vivos se complementan en la naturaleza. Si el equilibrio se rompe, el sistema se colapsa y desaparece, muere.

Crecimiento urbano y transporte

Estamos ante un nuevo binomio que depende mutuamente, el uso del terreno y el transporte. El uso que se dé al terreno condiciona el tipo de transporte que necesite, así como el transporte disponible condiciona el desarrollo que haya en un área determinada.

Lo que conlleva a buscar un nuevo equilibrio entre accesibilidad y habitabilidad. Por ejemplo, una zona de gran accesibilidad (variedad de transportes públicos, carreteras, autovías) conlleva aglomeraciones, congestiones y ruidos que hacen que la habitabilidad sea menor o menos confortable.

Por otro lado, zonas con bajas densidades de población, tendrán menos acceso a transportes públicos y mayor afluencia de coches. Mientras que si se concentran viviendas y servicios, se favorece el uso de bicicletas y caminar, complementado con transportes públicos rápidos y accesibles.

Está comprobado que para el transporte de un mismo número de personas, se requiere de menos infraestructuras (carretera o calle, energía, parking), así como de congestión, usando el autobús, seguido de bicicletas y, por último, el coche.

Recursos

Podemos deducir, por lo anterior, que concentrar las poblaciones aporta un gran número de beneficios:

  • Se optimizan los transportes, por lo que disminuye la contaminación, ruidos, congestiones.
  • El uso de energía para calefacción es menor.
  • Las infraestructuras como redes eléctricas o distribución de agua son más eficientes.

Pero no todo es así, en zonas altamente pobladas hay desventajas:

  • El sobrecalentamiento de edificios y calles que requieren un mayor esfuerzo energético para enfriar.
  • Mayor coste energético para proporcionar los productos y servicios que se requieren por parte de la población, al estar alejados de los puntos de producción.
  • Menor autosuficiencia y resiliencia ante los cambios que se puedan producir.
  • Un transporte ineficiente puede revertir en un mayor uso del coche, volviendo a la contaminación.

Entorno sostenible

Por lo que hemos visto hasta ahora, alcanzar un urbanismo sostenible se basa en diferentes equilibrios entre sistemas contrapuestos, pero que al final se resumen en tres necesidades básicas que todo individuo busca para él y su familia:

  1. Un entorno saludable: libre de ruidos, contaminación, sin catástrofes naturales.
  2. Seguridad: un lugar donde vivir sin temor a crímenes, accidentes de tráfico, fuegos.
  3. Medio ambiente acogedor, que no genere ningún tipo de estrés, con presencia de zonas verdes, mejor calidad de aire y que posibilite las relaciones humanas.

A todos estos retos nos enfrentamos en nuestro presente y futuro más cercano, para poder tener la opción a alcanzar ese mismo fututo de un modo sostenible.

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